Sanar el linaje significa poder reconocer y transformar las conductas inconscientes que dañan y limitan a las mujeres –de manera individual y colectiva. Conlleva la acción consciente y voluntaria de recrearse en mente y cuerpo, explorando una nueva forma de ser y estar, en conexión con la vida.

Es un proceso activo, continuo, que abarca la reconciliación con creencias -sobre una misma y sobre el deber ser, con conductas automáticas, con cómo se vivencia la emocionalidad y como todo eso se refleja en el cuerpo, a través de la postura, las tensiones, la respiración, y en muchos casos, los síntomas, dolencias y diagnósticos.

La sanación del linaje no es un proceso místico, fuera del tiempo o que se pueda hacer pensándolo. Es concreto y experiencial. Cada vez que nos damos cuenta de que hemos alcanzado un nuevo nivel de libertad interna y funcionamos de una nueva forma, hemos sanado un pedacito de la historia de las mujeres. Iniciar ese camino requiere tomar responsabilidad por nuestro lugar en el linaje, abriéndonos generosamente al propio cuerpo, a los propios registros, y emprendiendo la tarea de reconciliar: reconocer, amar y transformar.

Todas las mujeres compartimos la memoria de “expresar la propia verdad me pone en riesgo de vida”. Siglos de silenciamiento de la expresividad creativa de nuestros úteros nos unen en ese aspecto. Muchas mujeres que se animaron a hablar, a escribir, expresar y convocar a partir de su verdad interior fueron maltratadas, torturadas, gillotinadas, ahoracadas, quemadas, apedradas… Sanar esa herida del linaje significa traerte al presente, anclarte en tu realidad actual y si es posible, crear un espacio de seguro y entonces, hablar -usar tu voz para decir lo que tienes para decir.

Este es un ejemplo en el que sin el acto concreto de expresión por la palabra no hay sanación completa. A eso me refiero cuando digo que la sanación del linaje requiere cuerpo, presencia concreta y acciones voluntarias y conscientes que son la transformación que recrea y sana.


~~Conversación con Mariela en una sesión individual presencial. Febrero 2021.

Las sesiones individuales son una parte fundamental del proceso vivo que es la propuesta terapéutica de Nuestro Útero. Conversando y trabajando con las mujeres siempre encontramos nuevas formas, nuevas comprensiones y explicaciones, creamos consciencia, prácticas y ejercicios.

En 2021, presencial en Córdoba u online por Zoom, están disponibles para quienes resuenen y sientan este camino, lectoras y practicantes de la propuesta de Nuestro Útero.

Categorías: sanacion

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