autosustento
¿Somos eternas dadoras?
Estamos educadas en intentar ser infinitas fuentes de dar: alimento, afecto, atención. Muchas veces, damos hasta agotarnos, sin contemplar la importancia de nutrirse y recibir. Cuando intentamos romper esa constante y darnos en primer lugar, sentimos culpa… evitamos pedir y, por ende recibir, por riesgo de mostrar nuestras vulnerabilidades y Leer más…